Etiquetado frontal de advertencia

¿Qué es el etiquetado frontal de advertencia?

El etiquetado frontal de advertencia proporciona información clara, veraz, sencilla y rápida sobre el contenido nutricional de los productos comestibles.

Cuando estas etiquetas aparecen en el frente de lo que vas a comprar es indicador de que el producto contiene exceso de algún nutriente crítico como azúcar, grasas saturadas o sodio, es decir; que la cantidad de esos nutrientes son superiores a los recomendados por entes especializados en la protección de la salud como es la Organización Panamericana de la Salud (OPS) (1).

El etiquetado frontal de advertencia es una medida basada en la evidencia científica y reconocido por OPS (2). Este tipo de etiquetado ha sido acogido desde el 2016 por diferentes países de América Latina, tal es el caso de Chile, Uruguay, Perú y México (3). Recientemente, Brasil, Argentina y Colombia aprobaron un marco legal que permite la implementación de este tipo de etiquetado (2).

Este tipo de medida hace parte del paquete de políticas propuestas por la OPS/OMS dirigidas a prevenir la obesidad, otras formas de malnutrición y contribuir así a disminuir el impacto de las enfermedades no transmisibles (4).

¿Cuál puede ser el mejor etiquetado para los colombianos?

La evidencia científica ha demostrado que el etiquetado frontal de advertencia proporciona información clara, veraz, sencilla y rápida sobre el contenido nutricional de los productos ultraprocesados (5). El etiquetado de advertencia permite que las personas seleccionen productos más saludables al momento de la compra, y garantiza el derecho de los ciudadanos a la información, al evitar el engaño o información confusa sobre el contenido nutricional de los productos (5).

 

La evidencia ha mostrado también que el etiquetado frontal de advertencia es más efectivo en la selección de productos más saludables que otros tipos de etiquetado frontal en población de América Latina, como es el caso del de Guía Diarias de Alimentación (GDA), el de Semáforo y el de Nutri-score (5,6).

 

La razón de lo anterior es que los estudios han encontrado que los etiquetados que contienen más valores numéricos toman mucho más tiempo en ser procesados por las personas en el momento de compra (5), lo cual se considera una desventaja, dado que los consumidores suelen tomar decisiones muy rápidas. Por otro lado, sistemas como el de semáforo o basados en colores pueden ser de igual forma confusos, pues, por ejemplo, permiten que un producto tenga al mismo tiempo más de dos colores, por lo que no es claro si se está indicando que el producto es saludable o no. Es como si al ir manejando nos encontráramos con un semáforo que nos mostrara la luz verde, amarilla y roja al mismo tiempo; en esa situación claramente el semáforo no serviría para nada más que confundirnos (5).

Etiquetado frontal de advertencia

Tabla Nutricional

La tabla nutricional está diseñada para reportar el contenido de nutrientes de un producto por porción. No está diseñada para orientar al consumidor si el producto es saludable o no.
Presenta el porcentaje de cubrimiento de los requerimientos de una mujer media europea, los cuales son diferentes a los de la población colombiana.
Resolución 333 de 2011. Ministerio de la Protección social.

GDA

Es un etiquetado frontal que representa los mismos datos de la tabla nutricional, es decir, presenta el contenido en gramos o mililitros del producto y el porcentaje de cubrimiento de los requerimientos de una mujer media europea.
GDA desconoce las recomendaciones de los expertos independientes en el área de la nutrición. No informa al consumidor si el producto es saludable o no.

Stern D TL, Barquera S. Revisión del etiquetado frontal: análisis de las guías diarias de Alimentación (GDA) y su composición por estudiantes de nutrición México. INdS, Editar 2011.

Semáforo

Es un etiquetado frontal interpretativo que presenta información de la cantidad de contenido por 100g de nutrientes críticos en un producto de acuerdo a los colores del semáforo, presentando en color verde los nutrientes críticos que se encuentran en baja cantidad (saludable), en color amarillo en cantidad media (medio) y en color rojo si es alta (no saludable).
Esta información es confusa si se considera que en el empaque siempre se presentan las tres opciones simultáneamente. Haciendo una analogía, si un conductor llega al semáforo y encuentra las tres luces prendidas al mismo tiempo (rojo, amarillo, verde), es difícil tomar la decisión de qué hacer en ese momento.

OPS/OMS. Perú. Sistema de advertencia tipo semáforo ¿qué tan confuso es? Consultado el 6 de abril de: www.pahe.org

¿Qué piensan los colombianos sobre el etiquetado frontal? (7)

Según un Estudio realizado en el 2019 por Red PaPaz:

de los colombianos encuestados considera importante tener información clara y confiable en las etiquetas de los empaques de productos ultraprocesados

está de acuerdo con el etiquetado frontal de advertencia

Adicionalmente, un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Carolina del Norte, la Universidad Javeriana y la Universidad Nacional mostró que el 49% de los participantes seleccionaron el octágono como el sello de advertencia que mejor podría desincentivar el consumo de productos con exceso de azúcares, sodio o grasas saturadas, incluso por encima de otras figuras geométricas como el circulo y el triángulo (8).

Evidencia del impacto del etiquetado frontal en Latinoamérica

Chile fue el primer país del mundo en adoptar de forma obligatoria un etiquetado frontal de advertencia. En 2016, el etiquetado empezó a aparecer en el empaquetado de los productos comestibles y bebibles ultraprocesados, desde entonces, esta medida ha contribuido a las prácticas alimentarias más saludables (3).  El etiquetado frontal de advertencias se implementó en conjunto con la restricción de publicidad dirigida a la niñez. Diversos estudios sobre el impacto de la implementación de la política del etiquetado frontal de advertencias sugieren que:

  • las personas son más conscientes de las advertencias sobre salud en los paquetes y las usan para tomar decisiones sobre sus prácticas alimentarias (9).
  • Se disminuyó el consumo de bebidas azucaradas en un 24% (10).
  • Se disminuyó el consumo de sodio (37%), calorías totales (24%), calorías provenientes del azúcar (27%) y de grasas saturadas (16%) en comestibles y bebibles (11).

 

En México fue aprobado el etiquetado frontal de advertencia para alimentos y bebidas en el 2020, por lo que investigadores han estudiado su posible impacto en la reducción de la obesidad (12):

Protección de la exposición de niñas, niños y adolescentes a la publicidad de productos ultraprocesados con edulcorantes o exceso de nutrientes críticos

El etiquetado frontal de advertencia es indispensable, pero no es suficiente. Por eso, otra de las medidas que se requieren para proteger los derechos de la niñez y a la adolescencia es disminuir su exposición a la publicidad de productos ultraprocesados con edulcorantes o exceso de azúcares, sodio o grasas saturadas, y en general, de toda forma de explotación comercial que venga de las industrias productoras o comercializadoras de dichos productos nocivos para su salud.

 

Algunos mínimos necesarios para lograr ese propósito es que no pueda ser publicitado, promocionado y/o entregado a título gratuito en la población menor de 18 años ningún producto ultraprocesado que cumpla los requisitos para tener al menos un sello de advertencia.

 

De lo anterior se desprende que deberían quedar prohibidas las siguientes actividades:

 

Otras medidas que han adoptado algunos países es que cualquier pieza publicitaria o de promoción de estos productos deba tener los mismos de advertencia que le corresponden al empaque del producto.

 

    Publicidad en las franjas infantil, adolescente y familiar por cualquier medio o entorno que pueda tener una audiencia de este grupo mayor al 20%
    Toda forma de promoción y/o uso de ganchos comerciales dirigidos a, o que atraigan la atención de la población infantil tal como el uso de juguetes, personajes, accesorios, adhesivos, incentivos u otros similares
    Toda forma de patrocinio y/o auspicio por parte de empresas a programas educativos, programas de salud, actividades deportivas, actividades culturales, entre otros
    Toda forma de publicidad y promoción que persuada o induzca a error respecto de supuestos beneficios nutricionales y/o sobre el valor nutricional o alimenticio de productos comestibles o bebibles ultraprocesados
    La distribución y/o comercialización de este tipo de productos en espacios y/o cualquier lugar de presencia frecuente de niñas, niños y adolescentes
    Otras medidas que han adoptado algunos países es que cualquier pieza publicitaria o de promoción de estos productos deba tener los mismos de advertencia que le corresponden al empaque del producto.

¿Qué se buscaba con la #LeyComidaChatarra?

Con la Ley Comida Chatarra se esperaba que se adoptaran algunas de las medidas más costo-efectivas para proteger el derecho a la alimentación y nutrición adecuadas de los colombianos, contribuyendo a su vez a la prevención de las enfermedades crónicas no transmisibles asociadas al consumo habitual de productos ultraprocesados.

Para cumplir el propósito se impulsaba:

La implementación de un sistema de etiquetado frontal que advierta de manera clara, veraz, oportuna, visible, idónea, suficiente y comprensible a los consumidores cuándo un producto ultraprocesado contiene edulcorantes o exceso de azúcares, sodio o grasas saturadas. Según las recomendaciones de expertos y de evidencia científica sin conflicto de interés, esto se cumple con: o La implementación de unos sellos de advertencia de forma octagonal, color negro, letras blancas y el mensaje “Contiene edulcorantes” o “Con exceso de”. o La adopción del Modelo de Perfil de Nutrientes de la Organización Panamericana de la Salud para establecer cuándo el producto tiene exceso de un nutriente crítico o La restricción de las declaraciones nutricionales o en salud en los productos con algún sello de advertencia

Restricción de la publicidad, promoción y patrocinio de productos ultraprocesados con edulcorantes o exceso de azúcares, sodio o grasas saturadas, con parámetros que protejan de la explotación comercial a la niñez y a la adolescencia y, en caso de existir piezas publicitarias, con sellos de advertencia.

¿Cómo va la #LeyComidaChatarra?

Ya tenemos ley, pero todavía no tenemos etiquetado frontal de advertencia. La Ley Comida Chatarra fue presentada a la Cámara de Representantes en el Proyecto de Ley 167 de 2019 y al Senado en el Proyecto de Ley 347 de 2020. Una vez aprobada en ambas cámaras del Congreso, el Presidente de la República la sancionó y promulgó el 30 de julio de 2021 convirtiéndose en la Ley 2120 de 2021.

Es importante recordar que, durante el trámite de la aprobación de una ley ordinaria, los congresistas pueden hacer cambios al texto, por lo que no necesariamente la ley sancionada corresponde por completo con el proyecto de ley inicialmente radicado. Por ejemplo, durante el trámite de discusión de la Ley Comida Chatarra, en la Cámara de Representantes se perdió la restricción a la publicidad, en Senado se excluyó la propuesta en la que se obligaba a incluir los sellos de advertencia en las piezas publicitarias de los productos que tuviesen sellos y en la conciliación se eliminó la prohibición de declaraciones nutricionales o de salud en productos.

A pesar de las modificaciones que se realizaron en el congreso, la Ley 2120 de 2021 marca un hito importante en políticas de salud, pues su enfoque se centra en la garantía de entornos saludables para proteger el derecho a la alimentación y nutrición adecuadas a través de la adopción de medidas efectivas, como en este caso, el etiquetado frontal de advertencia.

El artículo 5 de la ley exige al Ministerio de Salud y Protección social que, en un periodo no mayor a 12 meses después de la sanción presidencial expida una reglamentación aplicable a todos los productos comestibles o bebibles clasificados de acuerdo a nivel de procesamiento, en la cual:

• Dé información clara, veraz, oportuna, visible, idónea y suficiente sobre sus componentes, es decir, no solo sobre los nutrientes críticos como azúcares, sodio y grasas saturadas, sino también sobre otros componentes de preocupación en salud pública, como los edulcorantes
• Adopte un etiquetado de alto impacto preventivo, claro, visible, legible, de fácil identificación y comprensión para los consumidores, y con mensajes inequívocos
• Defina la forma, contenido, figura, proporción, símbolos, textos, colores, tamaño y ubicación de los sellos, basándose en la mayor evidencia científica disponible y libre de conflictos de interés
• Establezca puntos de cortes o valores máximos de azúcares, sodio o grasas saturadas basándose en la mayor evidencia científica disponible libre de conflictos de interés, incluida la evidencia suministrada por la Organización Mundial de la Salud (OMS)

Actualmente, estamos a la espera de la reglamentación del etiquetado frontal de advertencia de acuerdo con la mayor evidencia científica libre de conflicto de interés.

¿Qué valores podría tener en cuenta el MinSalud para determinar que un producto tiene exceso de azúcares, sodio o grasas saturadas?

Podría tener en cuenta los puntos de corte del Modelo de Perfil de Nutrientes de la Organización Panamericana de la Salud, el cual fue elaborado en una consulta de expertos sin conflictos de interés basándose en evidencia científica actualizada, incluidas las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el azúcar y otros nutrientes (13).
• Identifica claramente cuando el consumo de estos productos tiene riesgos para la salud porque sus componentes sobrepasan los máximos recomendados en salud pública basada en la evidencia.
• se basa en la clasificación NOVA, la cual tiene en cuenta el nivel de procesamiento de los alimentos y productos comestibles. Esto sería consistente con lo que quedó establecido en la ley.
• Ya ha sido tenido en cuenta en países como Uruguay, Ecuador, Honduras y México.

¿Qué tipo de sellos de advertencia nutricional podría tener en cuenta el MinSalud para identificar que un producto tiene exceso de azúcares, sodio o grasas saturadas?

Podría tener en cuenta los sellos octagonales con fondo negro, los cuales:
• Ha sido probado en diversos estudios y ha resultado ser eficiente para desincentivar el consumo de productos ultraprocesados. (8-11)
• son las más capaces de atraer la atención de los consumidores y ayudarlos a procesar e identificar de una manera más rápida y fácil si un producto no es saludable.
• Usa el término “EXCESO DE…” que genera una asociación automática con el riesgo en salud de consumir un producto comestible (14, 15).
• Cumple con las características recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), al ser un diseño simple y claro, y estar basado en fuerte evidencia científica libre de conflictos de interés.

Referencias:

1. Organización Panamericana de la Salud. Modelo de perfil de nutrientes de la Organización Panamericana de la Salud. Recuperado 2 septiembre, 2019,
2. OPS/OMS. Avanza el etiquetado frontal en las Américas. OPS. [cited 2019 Aug 29].
3. Global Food Research Program university of north carolina at Chapel Hill. (2021). Front-of-Package (FOP) Food Labelling: Empowering consumers and promoting healthy diets. Global Food Research Program
4. OPS/OMS. Plan de acción para la prevención de la obesidad en la niñez y la adolescencia. Food and Agriculture Organization of the United Nations. 2014.
5. Ministerio de Salud y Desarrollo Social. Etiquetado Nutricional Frontal de Alimentos. Argentina; 2018 [cited 2018 Dec 19].
6. Arrúa, A., Machín, L., Curutchet, M. R., Martínez, J., Antúnez, L., Alcaire, F., . . . Ares, G. (2017). Warnings as a directive front-of-pack nutrition labelling scheme: comparison with the Guideline Daily Amount and traffic-light systems. Public Health Nutrition, 20(13), 2308–2317.
7. Red PaPaz. II Estudio de Actitudes, Percepciones y Comportamientos Frente a Políticas Públicas para Proteger el Derecho a la Alimentación Adecuada (Agenda País-2019). Bogotá, D.C; 2020.
8 Taillie, L.S., Hall, M.G., Gómez, L.F., Higgins, I., Bercholz, M., Murukutla, N., Mora, M. (2020). Designing an effective front-of-package warning label for food and drinks high in added sugar, sodium, or saturated fat in Colombia: An online experiment. Nutrients, 12, 3124. doi: https://doi.org/10.3390/nu12103124
9. Uribe R, Manzur E, Cornejo C. Varying the Number of FOP Warnings on Hedonic and Utilitarian Food Products: Evidence from Chile. Journal of Food Products Marketing. 2020;26(2):123-143.
10. Taillie LS, Reyes M, Colchero MA, Popkin B, Corvalán C. An evaluation of Chile’s Law of Food Labeling and Advertising on sugar-sweetened beverage purchases from 2015 to 2017: A beforeand- after study. PLOS Medicine. 2020;17(2):e1003015.
11. Taillie LS, Bercholz M, Popkin B, Reyes M, Colchero MA, Corvalán C. Changes in food purchases after the Chilean policies on food labelling, marketing, and sales in schools: a before and after study. The Lancet Planetary Health. 2021;5(8):e526-e533
12. Basto-Abreu A, Torres-Alvarez R, Reyes-Sánchez F, González-Morales R, Canto-Osorio F, Colchero MA, et al. (2020) Predicting obesity reduction after implementing warning labels in Mexico: A modeling study. PLoS Med 17(7): e1003221. https://doi.org/10.1371/journal.pmed.1003221
13. Organización Panamericana de la Salud. (2016). Modelo de perfil de nutrientes de la Organización Panamericana de la Salud. Available from: www.paho.org/permissions
14. Roberto CA, Ng SW, Ganderats-Fuentes M, et al. The Influence of Front-of-Package Nutrition Labeling on Consumer Behavior and Product Reformulation. Annual Review of Nutrition. 2021;41(1):null.
15. Hock K, Acton RB, Jáuregui A, Vanderlee L, White CM, Hammond D. Experimental study of front-ofpackage nutrition labels’ efficacy on perceived healthfulness of sugar-sweetened beverages among youth in six countries. Preventive Medicine Reports. 2021;24:101577.